EU busca a piloto desaparecido tras derribo de avión en Irán; aumentan tensiones en la guerra
El ejército de Estados Unidos mantiene este sábado un amplio operativo de búsqueda para localizar a un piloto desaparecido, luego de que Irán derribara un avión de combate estadounidense en medio del conflicto que ya se extiende por seis semanas.
De acuerdo con autoridades iraníes, la aeronave abatida fue un F-15E Strike Eagle, uno de los dos aviones atacados el viernes. Un miembro de la tripulación fue rescatado, mientras que el paradero del segundo sigue siendo desconocido. Este hecho marca la primera vez que Washington pierde aeronaves en territorio iraní durante la actual guerra, lo que podría representar un punto de inflexión en el conflicto.
Mientras tanto, Teherán instó a su población a colaborar en la captura del piloto desaparecido, ofreciendo incluso una recompensa por información que lleve a su localización.
El Pentágono confirmó haber recibido reportes sobre “un avión derribado” en Oriente Medio, aunque sin proporcionar detalles adicionales. También notificó al Congreso que el estado de uno de los tripulantes sigue sin esclarecerse.
Por su parte, la prensa estatal iraní afirmó que también fue derribado un avión A-10 estadounidense en el golfo Pérsico, aunque funcionarios de Estados Unidos señalaron que no está claro si la aeronave cayó por un ataque o por otras causas.
El presidente Donald Trump evitó profundizar sobre el incidente, pero aseguró que no afectará las negociaciones con Irán, pese a que días antes había declarado que su país había “diezmado por completo” a la República Islámica.
En paralelo, los ataques con misiles y drones persistieron este sábado. Un dron iraní impactó instalaciones del gigante tecnológico Oracle en Dubái, causando daños materiales en el edificio, aunque sin dejar víctimas.
El gobierno local calificó el hecho como un “incidente menor”, atribuido a escombros tras una interceptación aérea. Sin embargo, el ataque ocurre después de que la Guardia Revolucionaria iraní señalara a empresas tecnológicas estadounidenses como posibles objetivos.
Asimismo, la Organización de Energía Atómica de Irán reportó un ataque aéreo cerca de su planta nuclear de Bushehr, que dejó un guardia muerto y daños en instalaciones auxiliares. Es la cuarta vez que este complejo es blanco de ataques desde el inicio de la guerra.
El conflicto ha generado consecuencias más amplias en la región, especialmente por el control que Irán ejerce sobre el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el tránsito mundial de petróleo. La situación ha complicado los esfuerzos internacionales para estabilizar la zona.
El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto abordar la crisis, mientras crece la preocupación global por sus efectos económicos y de seguridad.
De acuerdo con reportes independientes, más de mil 900 personas han muerto en Irán desde el inicio del conflicto. En otras zonas afectadas, como países del Golfo, Cisjordania, Israel y Líbano, también se reportan decenas de fallecidos y miles de desplazados, lo que refleja la magnitud humanitaria de la guerra.
La situación continúa en desarrollo, con operaciones militares activas, versiones encontradas y un aumento en la tensión internacional.