Aplicaran multas severas por desoerdicio de agua
Antes de que las temperaturas extremas de verano golpeen la región, Nuevo Laredo ya enfrenta una crisis hídrica. Durante la Vigésima Quinta Reunión Ordinaria del Comité de Seguimiento del Semáforo del Cuidado del Agua, las autoridades confirmaron que la ciudad permanece en semáforo rojo, el nivel de alerta máxima debido a la baja disponibilidad de agua en el río Bravo.
Lo que más preocupa a las autoridades es que el consumo actual ya es excesivo, incluso antes de entrar de lleno a la primavera. Silvia Ariadna Fernández Gallardo, gerente de Comapa, fue enfática al señalar que toda la frontera comparte esta situación crítica por el bajo nivel de la única fuente de abastecimiento.
“Debemos valorar cada gota. En un baño de 15 minutos se consume el agua destinada para todo un día”, advirtió la funcionaria, haciendo un llamado a reducir las duchas a solo 5 minutos.
Ante la falta de conciencia ciudadana, el Gobierno Municipal endurecerá las medidas. Se anunció una próxima actualización al reglamento de normatividad para garantizar la aplicación efectiva de sanciones.
En coordinación con Gestión Ambiental, las multas por desperdicio podrían alcanzar hasta las 500 UMAs y se castigarán acciones como el riego de banquetas con manguera.
La situación ha dejado de ser una sugerencia para convertirse en una necesidad urgente. Para evitar que la crisis se agrave cuando el termómetro suba.