Buscan reconocer figura de “familia social” para reclamación digna de personas fallecidas
El consejero nacional ciudadano del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas en México, José Andrés Méndez Ñeco, informó que se impulsa una propuesta para armonizar la legislación local en materia de identificación y reclamación de personas fallecidas, especialmente en casos de personas que viven solas y no cuentan con familiares directos.
Explicó que la iniciativa busca integrar en la legislación estatal el concepto de “familia social”, figura que ya existe a nivel nacional dentro de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada, permitiendo que personas cercanas sin vínculo sanguíneo, como vecinos o amistades, puedan asumir la responsabilidad de reclamar un cuerpo y brindar una sepultura digna.
Señaló que actualmente existen casos de personas en situación vulnerable cuyos cuerpos permanecen sin ser reclamados debido a la ausencia de familiares directos, lo que termina agravando el rezago y la crisis forense.
Detalló que para aplicar esta figura sería necesario comprobar que no existen familiares directos, además de cumplir con procedimientos legales como la publicación de edictos y otros mecanismos de verificación. Además, esta propuesta busca primero incorporarse dentro del reglamento de la Ley General para posteriormente avanzar hacia su implementación en las legislaciones estatales.
Asimismo, señaló que en algunos casos existen obstáculos administrativos dentro de agencias del Ministerio Público o fiscalías, donde personas interesadas en realizar el proceso enfrentan trabas que terminan desalentando la reclamación de cuerpos. Por lo que esta situación contribuye a que muchas personas terminen en fosas comunes, aumentando la presión sobre los sistemas forenses del país.
En cuanto al tema de identificación humana, consideró que Tamaulipas continúa rezagado. Como ejemplo, mencionó el Centro de Identificación Humana en Altamira, proyecto que, pese a contar con instalaciones desde 2021 y que su apertura estaría programada para 2023, aún no ha comenzado operaciones. Explicó que el arranque del centro requiere una inversión aproximada de 80 millones de pesos y alertó que parte del equipo tecnológico adquirido permanece sin utilizarse, lo que ha provocado deterioro y la necesidad de reemplazar algunos aparatos.